Explica los principios fundamentales de solidaridad y subsidiariedad, considerados esenciales para promover la dignidad de la persona y el bien común.
Defiende que las empresas deben integrar estos principios mediante una gestión ética, responsable y centrada en el desarrollo integral de los trabajadores. Presenta el caso de FREMAP como ejemplo de aplicación práctica de la subsidiariedad a través de la descentralización, la participación y la confianza en los empleados.
Finalmente, repasa los 75 años de labor de Acción Social Empresarial (ASE) difundiendo la DSI y promoviendo una empresa más humana, solidaria y orientada al bien común